He recibido varios correos en los que nos pedíais consejos para montar puzzles. Si estáis empezando, volvéis a los puzzles después de una larga pausa o simplemente queréis saber cómo los montan otras personas, consultad esta guía. Al final no existe un método correcto o incorrecto: si llegáis del punto A (la bolsa con las piezas) al punto B (el puzzle terminado), habéis ganado.
1. Elegid un lugar adecuado
Necesitáis un lugar donde el puzzle pueda permanecer sin molestias hasta terminarlo, o una base que se pueda mover. El lugar debe estar bien iluminado y, sobre todo, ser suficientemente grande. Las medidas del puzzle terminado aparecen en cada caja.
Recomendamos utilizar una alfombrilla para puzzles.
Llevamos varios años utilizando una alfombrilla para puzzles. Es una tabla grande pero ligera, con una superficie suave y disponible en varios tamaños.
¿Por qué utilizar una alfombrilla?
Si acabáis de empezar o no hacéis puzzles a menudo, quizá no queráis invertir en una alfombrilla. En ese caso podéis utilizar una mesa o el suelo. Aseguraos de que el puzzle terminado quepa. Si tenéis niños o mascotas, cubrid el puzzle cuando no trabajéis en él.
Clasificad las piezas
Preparad todo lo necesario para clasificar las piezas. Recomendamos utilizar cajas para poder moverlas fácilmente una vez clasificadas. Al principio, la clasificación puede durar aproximadamente una hora. Dad la vuelta a todas las piezas con la imagen hacia arriba. Clasificar tiene otras ventajas:
Primero separad las piezas del borde y colocadlas aparte. En los puzzles rectangulares o redondos las reconoceréis por el borde recto o curvo. Si el puzzle tiene un borde irregular, podéis saltaros este paso.
Dad la vuelta al resto de las piezas interiores y colocadlas en cajas. También podéis clasificarlas por colores y motivos llamativos, como el cielo azul, la vegetación o un edificio reconocible. Al principio, sin embargo, no hace falta decidir el lugar exacto de cada pieza.
Montad el borde
Si el puzzle tiene un borde irregular o especialmente difícil, podéis saltaros este paso. Un borde terminado crea un marco dentro del cual podéis montar el resto del puzzle. Unid las piezas del borde por color y patrón y completad después las distintas partes hasta terminarlo.
Montad 3–4 de las zonas de color más sencillas
Muchos puzzles combinan zonas fáciles de reconocer con partes mezcladas, oscuras, monótonas o poco claras, como una gran extensión de cielo azul. Empezad por las zonas más evidentes y fáciles de identificar.